Una descarga eléctrica es la sacudida que recibes cuando la electricidad pasa por tu cuerpo. Una descarga fuerte puede matar a una persona, o producirle graves quemaduras. Una descarga débil es como un picotazo. Las descargas eléctricas no hay que tomarlas a broma. Hay unos cuantos puntos que no debes olvidar: nunca toques un aparato eléctrico que se haya mojado, o si tienes las manos húmedas. Tampoco lo toques si estás con los pies en un charco o en la bañera. El agua es buena conductora de la electricidad, por lo que al estar mojado corres un peligro mayor de recibir una sacudida mortal. Nunca trepes a un poste de teléfonos. Y aléjate siempre de los lugares en los que aparezca un cartel que diga “Peligro. Alto Voltaje”. Eso no significa que haya que temer a los aparatos eléctricos. Sólo que debes manejarlos con sumo cuidado.
